28 de septiembre de 2008

Contrastes

Dentro de mis rituales dominicanos está la lectura de El País (mas bien es ojear que leer). Siempre le echo un vistazo a las hojas color sepia. Hoy leo una consulta sobre un Director Financiero que está preocupado por su carrera profesional:

PREGUNTA. Trabajo desde hace cinco años como director financiero en una compañía del sector de franquicias. Hasta ahora mi carrera ha sido satisfactoria. Pero desde hace algunos meses tengo la sensación de estar estancado, a la vista de las escasas posibilidades de promoción de mi empresa, en la que se prima a los directivos de Marketing y Ventas. Quiero ganar visibilidad en el mercado para acceder a nuevas oportunidades en la alta dirección, aunque no sé si es arriesgado mover mi currículo de forma muy activa y que llegue a oídos de mis jefes. También pienso que quizá el "venderse" a uno mismo ya no está tan mal visto como antes. ¿Qué me aconsejan? G. J. Madrid.

A los pocos minutos he entrado en el Foro de los amiguetes del TriDestroyer (esto no es que sea ritual dominical estrictamente) y el Chulo había colgado este vídeo sobre Ironman:

http://www.plus.es/esp/informe_robinson/t2p1/_esp_/index.html?id=20080924pluutmftb_6.Ves

Y la reflexión ha sido inmediata. Entre otras cosas he pensado en lo corto que es el camino en este pequeño mundo. Mundo en el cual la meta es siempre conocida, y también demasiado cercana. Y tengo bastante claro que no hay más caminos en otros mundos.
A veces, como en el caso de Rafael, o Marc Herremans, la vida te depara estaciones intermedias no deseadas, y es ahí donde los sueños cobran aún más importancia. Por eso digo como Marc en el vídeo: "Yo sólo persigo mis sueños. Sólo eso".
Ni mejor ni peor que otros que persiguen otras metas.

Viendo el vídeo no puedo evitar que esas cosquillas especiales recorran mi piel con, por ejemplo, las imágenes de la salida del IM de Lanzarote. Ese tipo de cosquillas sólo las siento cuando, por ejemplo, Eneko me dice “Papa te quiero mucho.” Por supuesto son cosas diferentes, pero yo seguiré buscando estas sensaciones, las que me provocan esas cosquillas.

PD. En la foto Marc Herremans

5 comentarios:

Nacho Cembellín dijo...

Y cuando yo te digo: "mi amol", no te entran cosquillitas???

Ramón Doval dijo...

Hay que ver cómo nos ponemos por tonterías sin ninguna importancia, y lo poco que valoramos a veces las cosas que más importan. Que no nos falten los sueños,... ni las cosquillas.

akela dijo...

No había visto este vídeo pero la verdad ¿por qué me quejo? y estoy contigo que las "cosquillitas" no nos falten nunca, vengan de donde vengan... y que los sueños sigan manteniendo el corazón.

Besicos.

Francisco Castaño dijo...

Yo no había visto el vídeo, pero eso que hablas de las cosquillas lo siento a menudo y me gusta, en mi próximo post haré referencia a ello.

Saludos.

edecast dijo...

Barbie: Si te digo que no... Se te romperá el corazón?? No quisiera cargar con ese peso... ;-)
Ramón: No nos damos cuenta, y el tiempo pasa, y cuando nos demos cuenta será ya tarde, casi seguro.
Akela: Efectivamente, nos quejamos demasiado, y no sabemos la suerte que tenemos.
Francisco: Estaré atento a tu próximo post ;-)