18 de febrero de 2012

Soy los kilométros que han pasado, y los que vendrán


Ha pasado casi un año desde la última entrada en el blog…Y es que Twitter está matando a blogger. Al fin y al cabo esto no deja de ser un ejercicio de “egocentrismo”, y la facilidad que da Twitter para saciar la cuota personal del mismo hace que sacrifiquemos el blog, por ahorrarnos el trabajo que supone, en mi caso casi siempre, enfrentarse a una hoja en blanco a contar… ¿A contar qué, realmente?

En las largas horas que uno se encuentra en la soledad elegida de correr y pedalear, pasan multitud de pensamientos, algunos tienen hasta cabecera y fotos en “formato” de entrada en el blog… Pero cuando llegas a casa se te han olvidado, o no tienes tiempo, o no tienes ganas, o mejor no vas a decir todo eso que se te ha pasado por la caldereta, porque entonces aún te ibas a granjear más “amigos”… Y es que vivimos en un mundo donde cuidamos demasiado lo que decimos, nos maquillamos en exceso, y que no vamos a decir de lo que escribimos…

Uno que se va haciendo más viejo y más perro, no es que le de igual lo que piense la gente, pero bueno, digamos que cada vez le importa un poco menos. Así que cuando deambulo por esos mundos de Dios, incluidos éstos, los cibernéticos, se agradece encontrar gente que cuente algo más allá de las series que hace a 3:30 o los ”cienes” en la piscina a 1:15, por poner un ejemplo intranscendente… Se agradece, sobre todo, que la gente deje por esos blogs un trocito de lo que son y de lo que piensan.

Y ya entrando al tema que realmente era motivo de esta entrada: Últimamente mucha gente me dice que también quiere hacer deporte, pero que no tiene tiempo. Otros preguntan que como lo hacemos los que conseguimos tener la “fuerza de voluntad” para salir casi todos los días, o al menos con regularidad, camino del monte, de la carretera o de la piscina. Que lo han intentando, pero que no lo han conseguido más allá de una semana…

Bueno, cada uno de estos locos que salimos a correr, haga el tiempo que haga, tanto fuera como dentro de nuestra cabeza, tuvo un motivo y ahora una motivación, pero creo que en el fondo todos somos muy parecidos… Cada uno hemos llegado a esta religión por diferentes motivos, pero una vez dentro todos la practicamos con la misma devoción, con la misma motivación.


Hablaré de mí. De cómo fui captado en esta secta: Yo era el típico niño gordito, más bien torpón, así que con unos 12 años mis padres me mandaron a un gimnasio de esos de "artes marciales" (de moda en los 80). Así que haciendo judo pasamos unos años fantásticos, disfrutando del machaque físico y de los “randoris” (luchas) en el suelo (de pie era muy malo) con los que a partir del judo fueron también mis amigos de juerga los fines de semana (Uff! Esto daría para muchas entradas)… Descubrí esa sensación de agotarse, de no tener un gramo de fuerza, y bastantes cosas más… Algunos años después empecé a salir a correr los domingos, ocurrió porque me dio por hacer una maratón con 14-15 años (por entonces se podía) sin más entrenamiento que el propio judo, y aunque acabé andando creo que ese maratón en mi caso fue la semilla del deporte individual de resistencia. Lo cierto es que me costaba un huevo madrugar para ir a correr los domingos, pero cuando llegaba a casa siempre estaba satisfecho, muy satisfecho. Y mientras corría disfrutaba (también es verdad que tenía una base física por el judo, que evitó ese muro de “sufrimiento” que normalmente tiene la gente que empieza a salir a correr por primera vez)… Y algunos años más tarde empecé a coger la bici en los veranos, y bastantes años después, ya con 30 y pico, llegó el triatlón… Pero no sabría decir exactamente cual fue el momento en el que ya no había vuelta atrás, en el que ya sabía que la vida podía dar todas las vueltas que quisiera, que yo siempre haría deporte, siempre correría (al menos) y andaría en bici. Y así fue, en el pasado quedaron amores y desamores, "duros" años de universidad y de masters, trabajos de 9AM a 21PM, momentos difíciles y momentos increíbles, pero en todos ellos, absolutamente en todos, siempre, al menos, corrí. Siempre saqué el tiempo para hacerlo, si estaba bien porque estaba bien, y si estaba no tan bien, por ello, para estar mejor…
Así que me buscaba la vida para sacar, al menos, unos ratillos para trotar: Me colaba en los vestuarios de unas pistas para poder ducharme al mediodía cuando trabajaba de 9 a 21, y si era necesario salía a correr a las 10 de la noche, le podía llegar a decir a una novia que tenía que estudiar pero me iba a correr. Y tantos y tantos puzzles que se han tenido que hacer durante todos estos años...
No sé que ha sido lo primero, si mi carácter/personalidad me ha llevado al deporte, o si el deporte me ha hecho como soy. Lo cierto es que soy lo que soy en buena parte por el deporte, y siempre estaré hecho (mientras la salud lo permita) de muchos kilómetros solitarios, y también no solitarios… Podrá, incluso, fallar todo en la vida, pero siempre habrá un par de zapatillas preparadas para salir a correr…

Y en cuanto a lo de no tener tiempo y todas esas “excusas” que siempre se escuchan… Creo que es tan fácil como reconocer que en tu escala de prioridades lo que ocurre es que los 45 minutos que puede costar salir a correr (por decir una de las actividades físicas con mejor ratio tiempo consumido/”efectividad”) están tan abajo en prioridad que no tienen slot libre en el periodo de aproximadamente 24 horas que tarda la Tierra en dar una vuelta completa sobre su eje…
Tampoco es imprescindible que el deporte esté mas arriba, aunque si recomendable, lo importante, lo realmente importante, es que tu escala de prioridades sea realmente la elegida por ti, la que te haga feliz, y no aquella que estás siguiendo sin saber muy bien el porqué… Que no te reconozcas (yo lo hago a veces, intento evitarlo...), por ejemplo, en esas citas de la sorprendente peli “El Club de la Lucha”:
"Desempeñas trabajos que odias para comprar cosas que no necesitas"
o
"No sois vuestro trabajo, no sois vuestra cuenta corriente, no sois el coche que tenéis, no sois el contenido de vuestra cartera, no sois vuestros pantalones…”

Y en cualquier caso, si te reconoces, no caigas, por favor, en pensar que todos deben seguir tu escala de valores. Tú has elegido seguir esa, pero, por favor, no jodas a los demás, si por alguna circunstancia de la vida tienes la capacidad de realizar esa maldita influencia sobre otras personas (jefes, padres, etc)

En mi caso correr, o andar en bici, me hace más libre, más dueño de mi mismo, con las neuronas más despiertas, más joven y vivo… Efectivamente alguna cosa más sí que necesito, pero lo que tengo ya muy claro es lo que no necesito.

¿Y tú qué necesitas?

30 de marzo de 2011

Duatlón por equipos - Alcobendas


El triatlón es un deporte individual, eminintemente individual. Quizás por ello este tipo de pruebas, las pruebas en equipo, son especiales, y algunos las disfrutamos con intensidad.
Aunque ya hace años que se celebran pruebas en equipo contra el crono de triatlón, las de duatlón son relativamente nuevas. No sé si ha habido más de las 4 ediciones en las que he participado, creo que no: La 1ª de Medina del Campo, la 2ª también en Medina, ya en modalidad Campeonato de España, la 3ª en Segovia y la 4ª y última en Alcobendas (ambas también Campeonato de España de esta especialidad).
Decía que las disfruto especialmente, también quizás porque en ninguna de ellas me ha tocado sufrir en cola, y supongo que los toros se ven de diferente forma cuando estás con las fuerzas justas y  los cabestros te estiran el cuello, y hay que retorcerse para que los malditos animales no se te escapen… Pero bueno, también aguantar ahí sufriendo, y llegar tiene igual satisfacción.
En definitiva, encantado con correr estas pruebas cortitas, intensas, y en equipo.
Este año en el equipo “B”, disfrutando de la compañía de nuevos integrantes de Enphorma (ya somos más de 80!) y otros no tan nuevos: Gracias a Luis, Javier, Alberto, Dani y Juanjo. Aupa! El año que viene de nuevo dando guerra.
Triatlon Channel ha editado un vídeo con la prueba de Alcobendas de este fin de semana, donde se puede ver bastante bien la filosofía y espíritu de estas pruebas.
Ahora a ver donde nos toca correr esta prueba en el 2012 ;-)
 
 2008: Medina del Campo. Con Ecosport. Mejor puesto, 4ºs a unos segundillos del podium

2009: Medina del Campo. Nuestro 1ª año de Enphorma. Aquí es donde Nacho nos gritaba "Me estáis crispando, no vayáis tan rápido!!". Frase "estrella" que ya ha quedado como recurso cuando no se puede seguir el ritmo, y a gritar entre risas...

2010: Segovia. Día espectacular. Gran abrazo final (arriba)

2011: Alcobendas. Un lujo correr en "casa" gracias a la perfecta organización de nuestro antiguos compañeros de Ecosport Triatlón

21 de marzo de 2011

Material de Triatlón - Fondo de Armario

Casi todos los que estamos metidos en esto tenemos un armario lleno de achiperres y material de triatlón, eso sin contar el trastero, o la habitación de la cual nos hemos apoderado, donde acumulamos las bicis (la de montaña, la de carretera, la vieja de carretera, la de contrarreloj...) y las ruedas (las de entrenar, para competir...)
Y en ese armario siempre tenemos nuestros favoritos, esa chaqueta de la bici que buscamos en primer lugar cuando hace mucho frío, esos calcetines que rebuscamos al final del cajón porque son los más cómodos, esas gafas que son las mejores....
¿Qué llevamos? ¿Por qué lo llevamos? ¿Cuánto cuesta? Pero si somos populares, estamos locos...
Ésta es mi selección de aquello que he probado, desde el punto de vista totalmente subjetivo de un triatleta del montón, de los que rellenamos las pruebas y clasificaciones.
Empezaré por la cabeza, hasta llegar a los pies. Incluyendo los gadgets y complementos. De 6 a 6000 euros en 60 segundos....

Bisera. No solo para el verano, también la uso en invierno cuando llueve. Cualquiera, y si es de regalo de alguna prueba mejor ;-) De las primeras que llevé, y que aún dura: Una "Ironman". 15 euros.

Casco: Cualquiera "de marca". Los  mejores, y más bonitos, para mi gusto, los Specialized. Eso sí, si eliges el tope de gama prepara la cartera. Otra opción más económica, y normalmente también bonitos, son los Catlike o Spiuk. Yo me quedo con el Specialized Decibel (ya no está en catálogo), fue un regalo. 150 euros .
Casco Aero: También llamado de "Calimero". Me dije hace algún año que cuando acabase un IM me compraba uno para parecer bueno, y así fue. Todos los que he probado son incómodos (principalmente zona orejas, será que soy orejón). Bell Meteor II es el que llevo, y solo en competición, y algún día especial entrenando. 150 euros.

Gafas: Sin duda las mejores que he tenido, y con las cuales repito: Las M-Frame de Oaklay, que para mi gusto no han sido mejoradas, ni siquiera por modelos posteriores de la misma marca. Por calidad de visión de sus lentes, por visibilidad, por sujeción, por durabilidad, por peso, por estética... Un diez. 130 euros.

Gafas de natación: Para algunos de nosotros es muy complicado encontrar unas que te queden bien (que no entre el agua). Cuando las encuentro (y no vale con probárselas en la tienda, comprobando que hacen bien ventosa, hay que probarlas unos cuantos días seguidos en la piscina) compro 4 o 5 pares. Ahora tengo 4 pares iguales de unas Arena Vulcan Junior (sí, de niño, son las que me van bien). 15 euros.

Buff. Para el cuello, para la cabeza, para debajo del casco… Un clásico. 12 euros.

Tri Top: En la ropa de competir es cuestión de gustos, el TriTop no es demasiado importante, basta con que no te roce, estés comodo y te quede bien (que no es poco)… Me quedo con los modelos de Sugoi, en concreto el Tri Tank. 50 euros.

Camiseta térmica: Cualquiera de compresión, o que quede ajustada al cuerpo. Finas para entrenar a pie o un poco más gruesas para el invierno duro y la bici, de todas las que he tenido me quedo con la Under Armour Cold Gear Blitz Mock. 60 euros.


Polar invierno running: Para llevar encima de la camiseta térmica: Sin duda el mejor que tengo un Adidas Clima365 con Polartec. 60 euros.

Cortavientos: Para correr en invierno con aire. Encima del polar, o directamente de la camista térmica de invierno (según el grosor del cortavientos). Tengo de todos los tipos, de 15 a 100 euros, pero los del Decathlon hacen perfectamente su función (con ropa buena debajo). 15 euros.

Chaqueta térmica bici: De las que he tenido la mejor, también sin duda, una Gore Shoft Shell Windstopper. Esta prenda es crucial para la bici en invierno: Que transpire, que abrige y que pare el aire (windstopper). Merece la pena gastarse el dinero. 160 euros

Maillot verano: Cualquiera me vale, más o menos. 50 euros.
Bañador: Absolutamente los Speedo Endurance. Los que más aguantan el cloro de todos los que he probado, con diferencia. 28 euros.

Tri Short: No tengo un favorito claro. Aunque de los que hay en el armario me quedo con un Coocon, concretamente el de la foto. 70 euros.
Guantes: De seda para correr (en el Decathlon por pocos euros) y para le bici los mejores que puedas pagar. Por ejemplo unos Etxeondo (50 euros). Los Decathlon de seda para correr: 6 euros.

Culotte invierno: Sin duda alguna estos Assos Airprotec LL FI, una maravilla, a precio de oro, pero una maravilla. La badana es fantástica. 230 euros.
Culotte verano: Igualmente que en el caso anterior, estos Assos. 200 euros.
Mallas correr invierno. Las mejores para mí las Nike, pero cualquiera de las "buenas" vale, no hay tanta diferencia, y es cuestión de gustos. 50 euros.
Short correr verano. Lo mismo, aquí los que más me gustan son los cortos de pierna, tengo de todas las marcas, aunque más de Nike. 40 euros.
Calcetines. Los mejores sin duda, de todos los que he usado, los X-Socks. Muy buenos. Diferentes tipos según distancia, etc. 22 euros.

Medias de compresión: Si te gusta este artilugio (merece la pena al menos probarlo) yo me quedo con las Compressport. Su función es la de sujetar el gemelo, evitando en parte las vibraciones del golpeteo de la carrera, y principalmente la de favorecer el retorno venoso de esta zona. 35 euros.

Zapatillas correr: Aquí sí que después de tantos años corriendo tengo mis preferidas. Las Nike, cuando uno se ha acostumbrado a ese tacto blandito es dificil cambiar. Otra marca que también me ha ido bien son las Mizuno. Como modelo estrella para entrenar me quedo con las Nike Vomero. 140 euros.


Zapatillas ciclismo: Quizás éstas Specialized, aunque posiblemente me quedaría con unas viejas DMT que ya uso únicamente para el rodillo. 175 euros.

Cubre zapatillas: Prenda imprescindible para el invierno. Los que mejor me han ido son unos de neopreno de 1mm del Decathlon, ya que en mi caso los que son demasiado gordos me agobian, pero depende de tus pies. 30 euros.

Neopreno: He tenido pocos, unos 5, pero de ellos el Xterra Vengeance ha sido el mejor, o al menos el más cómodo. 450 euros.

Gadgets: El imprescindible: El pulsómetro-GPS, para saber el pulso, el ritmo real al que corres, la distancia, ver los recorridos en Google Maps, almacenar históricos, seguir circuitos, no perderte cuando corres por sitios desconocidos, etc, etc. He tenido de Polar, de otras marcas y Garmin. Me quedo sin duda con el Garmin 305 (eso sí, feo y grande), un todo en uno, mejorado por el 310XT que no tengo la suerte de tener. 275 euros
De otros gadgets he usado el PowerTap (medidor de potencia) pero no lo recomendaría a no ser que estés seguro que lo vas a utilizar para entrenar mejor (es decir lo vas a utilizar para "entrenar", no únicamente como "monitor" de potencia). Un inconveniente (además del precio) es el tema de la dichosa rueda. Estoy esperando a nuevos modelos en los que los sensores estén en los pedales y no en la rueda.

Bici: Soy de los que piensa que pagamos unos dinerales por algo que no lo vale. Con una bici de 1500-2000 euros, como mucho, tienes un bicicletón con todas las garantías. Aún así algunos nos seguimos gastando fortunas por capricho. Estoy contento con mi Specialized Tarmac S-Works, y también con la cabra Cervelo P3C, pero son eso, dos caprichos... Si que recomendaría, si haces larga, probar una cabra, la postura, la sensación, etc, es otro mundo, pero cierto es que hay que tener espacio y dinero para mantener tanta bici. 6000 euros.

Ruedas: No he probado demasiadas, de entreno, de aro de carbono (Cosmic y Zipp) y de palos. Para entrenar me quedaria con unas clásicas Mavic Open Pro con buje Ultegra, que siendo mucho más baratas que las Mavic Ksyrium SL (las que llevo ahora) eran igual de fiables y ligeras (más ligeras). Pero como rueda de competir en larga me quedo sin duda con las Hed3 de palos, que por desgracia vendí con una bici. 1500 euros.

Cubiertas entreno: Sin duda las Specialized Armadillo, en su versión ligera sin aro (35 euros x 2), o en su versión barata con aro rígido (24 euros x 2). Buen agarre lateral, rodadura suficiente para entrenar y casi te olvidas de los pinchazos. 70 euros.

Cubiertas competición: Hasta ahora Michelin ProRace, pero creo que voy a cambiar, demasiados pinchazos en Ironman. Acepto sugerencias de cubiertas "rápidas" y muy protegidas. Y si no al final creo que cuando vuelva a hacer una prueba larga monto las Armadillo, y punto. 76 euros.

Sillín: Esto si que es un mundo. Prueba y requeteprueba, y vas tirando el dinero… No sé por cuantos voy ya, ninguno me va 100% bien, soy de posaderas sensibles. De todos ellos me quedo, sin ser tampoco ideal, con los Fizik, en concreto con el Arione. 120 euros.

Achiperres piscina: Aquí es de lo más variado: Palas, antipalas, pullboy, bañadores lastre, aletas, tubos respiración, correctores de brazada…Para los que nos hundimos con cualquier cosa, nos da igual, lo único que te hacen más variada la sesión. Yo aletas y palas es lo que suelo usar últimamente: 40 euros.


Y ya hemos llegado a los pies, hemos pasado por alto algunas cosas secundarias. Y tampoco entramos en herramientas para la bici, etc. Lo único imprescindible es una bomba de pie con manometro, y aceite para la cadena, imprescindible, ya que como dice un ilustre: No te pierdas con el material, y sobre todo al final no te olvides de inflar bien las ruedas (mira en el lateral de la cubierta para la presión recomendada) y engrasa la cadena!!

9 de febrero de 2011

Charlatanes II


Escribía por aquí, hace ya más de dos años, de los charlatanes… Lo dejé pendiente, y hoy lo retomo, llamadme charlatán.

Los humanos somos una especie extraña, tremendamente extraña.
Una especie capaz de acelerar partículas subatómicas al 99,9999…% de la velocidad de la luz, de regenerar tejidos y órganos con células madre, de viajar por el espacio en maquinas imposibles, de escribir libros maravillosos que nos transportan más allá de donde nunca creímos poder llegar, incluso con las naves imposibles, de amar por encima de nuestra propia vida…
Seres increíbles, absolutamente fantásticos, capaces, maravillosos… Pero.

Pero a la vez somos un gran rebaño, en realidad un conjunto de grandes rebaños, irracionales en la mayoría de los casos, dirigidos por grandes charlatanes.
Es increíble la capacidad de sugestión que tiene la palabra cuando ésta viene “construida” y “elaborada” por estos charlatanes. Tan increíble que la realidad es que el mundo está dirigido y controlado por la palabra, casi siempre manipuladora. Algunos llaman líderes a los poseedores de este don. Y deben serlo, porque tras ellos algunos llegan a correr con cinturones de explosivos atados a la cintura, por poner un ejemplo extremo.

Y nos agrupamos en religiones que nos llevan donde nos llevan. Y en nombre de Dios (del que sea) se pueden hacer, y se han hecho, la mayores barbaridades de la humanidad.

Y nos encerramos en nacionalidades y banderas, nos parapetamos y nos armamos hasta los dientes, tras nuestros colores y fronteras, sin pensar que lo mismo que somos serbios pudiéramos haber sido andorranos, que esta cuestión es simplemente circunstancial.

Y nos agrupamos tras nuestro líder blanco, y odiamos a los negros. Tras nuestro líder cristiano y odiamos a los musulmanes. O…

Y rechazamos al inmigrante porque alguien, un líder, nos ha dicho que pone en riesgo nuestro bienestar.

Y nos escondemos tras una bufanda de un equipo de futbol, con otros tantos fanáticos, liderados por el más fanático del grupo, y nos vamos a patear a aquel que encontremos por la calle con los colores contrarios,

Y apoyamos y aupamos a nuestro dictador particular, esté éste donde esté. Y se llame como se llame, mientras alguien, los amigos del líder, nos diga que esa es la mejor opción de vida que tenemos…

Y las televisiones se llenan de esperpénticos personajes charlatanes, que con unas cartas del Tarot, o unos garbanzos de colores, te aseguran que vas a encontrar trabajo el mes que viene, o que se te va a curar ese riñón que tienes con cáncer. Y el problema no es el de los garbanzos de colores, el problema es que el teléfono suena y alguien lo marca.

Y adinerados y acomodados personajes de dudosa reputación nos indican que el camino a seguir es el del trabajo, sacrificio y esfuerzo. Y ahí que nos ponemos todos a sacrificarnos y esforzarnos, para mantener calentito a nuestro acomodado charlatán, no vaya a ser que se le enfríe la garganta y se le dañen las cuerdas vocales, y entonces no pueda seguir ejerciendo de charlatán. Un drama.

Y personajes de corbata, pulcras maneras y pletórica labia, se pasean por los MBAs y cursos de empresa dando seminarios de cómo gestionar el capital humano (que eufemismo esto del “capital humano”, no sé a quién se le ocurrió poner estas dos palabras juntas), de cómo ser un líder, o de cómo organizar mejor tu vida y tu tiempo…. Y muchos de ellos jamás han trabajado en una obra a pie de zanja, a duras penas son líderes (intentan serlo) durante los 45 minutos que dura la clase, y además su vida es un desastre…

Y charlatanes de las medicinas alternativas nos prometen curarnos, por ejemplo, con un supuesto principio activo que está tan diluido que aproximadamente hay una única molécula en una hipotética esfera de agua del tamaño de la distancia de aquí al Sol (eso es la Homeopatía). Y este negocio mueve cientos de miles de millones al año. Pero alguien nos dice que nos cura… Y nos cura.

Y pudiéramos seguir con los “Ys” indefinidamente.

Charlatanes. Siempre me dieron miedo los líderes, esos que quieren serlo, que incluso hacen cursos para serlo, siempre desconfié de ellos, incluso de aquellos que aparentemente tienen una inmaculada reputación.
Y miedo me dan también esos rebaños que conformamos alrededor de un líder, sea éste social, religioso, político…
Como cantan Marea en su “Como el viento de Poniente”, y que ya he puesto antes por aquí (varias veces): “Nunca seguí al rebaño porque ni el pastor ni el amo eran gente de fiar.”
Evidentemente esto no es totalmente cierto, porque de una u otra manera todos estamos en algún tipo de rebaño, pero digamos que hay rebaños más peligrosos que otros.
En cualquier caso en mi opinión, y así lo intento, si cada día reflexionamos y nos preguntamos si el que nos pastorea, o intenta pastorear, es gente de fiar, ya habremos avanzado mucho.

Y por compensar un poco este balance tan aparentemente negativo… Afortunadamente buenos ejemplos en la vida los vemos a diario. Y es que hace tiempo que de las personas por mi parte valoro los hechos y no las palabras. Son éstos “lideres” que no quieren serlo en los que me fijo, los que no se preocupan de serlo, y que ningún beneficio personal tienen por serlo. Son éstos los ejemplos que algunos intentamos tomar de referencia, o al menos de punto de comparación para constatar cuanto de lejos estamos del camino correcto.

Y el problema no es el de los garbanzos de colores, el problema es que el teléfono suena y alguien lo marca.

22 de octubre de 2010

Mundoficción

De vez en cuando te encuentras con joyas como éstas. Unos "artistas" estos de Mundoficción. A ver si llegan lejos.
http://www.youtube.com/mundoficcion
http://mundoficcionproducciones.com/
http://enterismo.blogspot.com/





13 de octubre de 2010

Aventura fallida


Comentaba el otro día que nos íbamos de aventura a correr un IM con muchas dudas, pero con la esperanza de poder correr “dignamente”. Por resumirlo digamos que fue una aventura fallida que obliga a replantearse cosas en esto del triatlón, no sin seguir con esperanzas y ánimos, pero quizás con cambios de perspectivas y objetivos.

La natación tranquila, cogiendo pies fáciles allá por el 1000 y yendo muy, muy relajado hasta salir en la playa en los tiempos de siempre. En la bici bien, a ritmo, sin forzar mucho, pero con los primeros avisos de mi “tema” cuando tengo que dejar de comer barritas porque el estómago dice “no”. A falta de menos de 10 kms dos pinchazos en los que pierdo mucho tiempo porque las cubiertas nuevas se resisten a entrar en la llanta. Así que después de las típicas maldiciones nos bajamos a correr. Llamarlo correr es un poco atrevido, es correr si consideramos que no andamos en todo el recorrido, más allá de los pasos de avituallamiento, WCs…, pero correr lo que si dice correr, no pudimos correr, mis tripas y yo, que no, que no corrimos, nos arrastramos. Ahorrando detalles a partir de la 10ª parada en WCs ya dejé de contar, me salía del recorrido buscando esos bares o tiendas de socorro, los propietarios me miraban y se reían cuando repetía la visita en la siguiente vuelta, o incluso en la misma vuelta pero en el sentido contrario… Y las piernas rotas, rotas y con un dolor en los cuadriceps que se hacía insoportable…
Nunca lo había pasado tan mal en una carrera, y eso que Austria y Suiza fueron del estilo por lo mismo, pero aquí nos superamos. En el km3 de la maratón me tenía que haber retirado, no tenía sentido, pero sólo hubo una razón para intentar acabar, y aunque pueda sonar ridícula, el caso es que allí en carrera, mientras arrastraba mis piernas por los kms, era la “razón”, y es que Eneko y Sara estaban en la zona de meta, esperando a que llegara…
Haciendo memoria nunca me he retirado de una carrera, y eso que he pasado por situaciones de todo tipo, pero parece que tengo que buscar la razón para no dejarme tomar el camino que en algunas ocasiones hubiera sido el más adecuado.

Al final llegamos en casi 11 horas, la sonrisa que llevo entrando en meta con Eneko esconde 4 horas de agonía en la maratón, verdadera agonía. Pero guardaré ese recuerdo de meta en la memoria, porque es el que logró que llegara. También guardaré algunas reflexiones.

Por ejemplo. En todo este tiempo después del diagnosticado de mi “tema” no me había encontrado tan bien como en estos últimos 2 meses, mi vida de “civil” es prácticamente normal, e incluso también los entrenamientos con algunas excepciones de días, pero a pesar de esta mejoría el caso es que en el IM de Barcelona el comportamiento de la CU fue el más salvaje de estos 3 años… ¿Significa esto que ya es imposible correr IMs? Puede ser. Pero no arrojemos la toalla, no de momento.

Este año 2011 ya me he comprometido con Sara a que no haré IM, pero intentaré correr otras pruebas, quizás medios IM u otras LD, siempre y cuando nos encontremos con una salud equivalente a este final de año. Intentaremos probar alguna cosa nueva en la alimentación, alguna diferente también en carrera, y veremos también si es cuestión de dar más tiempo al cuerpo. Quizás en 2012…

En cualquier caso el IM no es más que una meta, como siempre lo importante está en el camino, camino que espero que sea al menos como en estos últimos meses y que podemos recorrer con cierta normalidad, y de esta forma seguir entrenando: Corriendo por el monte Valdelatas, saliendo en bici con la grupeta los fines de semana y deleitando a todos mis amigos con mi estilo “Total Inmersión” en la piscina de Valdelasfuentes. El camino es lo importante, disfrutar en el día a día. La meta se puede cambiar.

Sobre el Challenge-Barcelona en si misma comentar que me pareció un triatlón bien organizado. La salida por tandas de grupos de edad permitía nadar con comodidad, a la vez que esas salidas reducen la posibilidad de drafting. Drafting que yo en toda la carrera no vi, salvo una excepción.
El mar como un plato, aunque al día siguiente salio un día de olas que si tenemos que hacer allí los 3800m alguno no salimos… Con el viento igual, el día de la carrera sin viento apenas, pero al día siguiente el vendaval era considerable y la bici hubiera sido otra cosa. El circuito a 3 vueltas (2 iguales y otra más corta), bien, rápido, con la salvedad del callejeo para entrar y salir de Calella.
Y la maratón a 4 vueltas también bien aunque un poco feucho el recorrido, quizás en la zona pudiera hacerse un trazado un poco más vistoso, pero vamos, bien.
Al final de carrera una amplia zona de masajes en la que no tuve ni que esperar y un correcto catering de repostaje.
Es un IM que para muchos puede ser una buena opción, incluso de apuntarse a última hora (Yo lo hice 10 días antes), de momento en estas primeras ediciones no hay problema de plazas, al final este año fuimos pocos más de mil, en el que puedes ir en coche prácticamente desde cualquier punto, y en el que hay alojamiento sin problemas, y además muy económicos.

Y como adicional y si el tiempo acompaña (Este año lo hizo), puedes pasar unos días post Ironman de vacaciones. Barcelona y Gerona a un paso. Playitas, algunos pueblos con encanto no muy lejos, etc.

Seguimos en ello. Bye.

25 de septiembre de 2010

Nos vamos de aventura

Correr un IM es una aventura. Un pequeño atrevimiento. Una osadía en según que circunstancias (casi siempre). Como me decía ayer el Fisio (también triatleta) siempre pasas por unos kilómetros en la maratón en los que te preguntas, entre otras muchas cosas, ¿Pero que coño hago yo aquí? ¿Tiene sentido arrastrarme a 6’ el km por este asfalto que se me pega a los pies y este calorazo (o lluvia, o lo que quiera que en ese momento te esté dando por saco, que pueden ser un "güevo" de cosas)? Con estos calambres que se me suben hasta las orejas… Kilómetros en lo que no sabes si ponerte a andar, tumbarte en la cuneta, o tirarte al mar o al río que pasa al lado de la carretera, o a la fuente municipal que tiene una pinta fantástica… O abrazarte a una voluntaria (únicamente para que te sustente de pie) y rogarle por una cerveza bien fría… Pero la cosa es que cuando terminas (si no has caído en alguna de las tentaciones anteriores), y pasan unos minutos, pocos minutos, ya estás pensando en el IM del año que viene…

Y después de unos cuantos meses te encuentras en las mismas circunstancias, arrastrándote por esos mismos kms malditos, normalmente del 25 al 35 de la maratón, y vuelves a preguntarte lo mismo… Exactamente lo mismo. Seguro que nos lo volvemos a preguntar el próximo domingo 3 de octubre en Barcelona.


Año complicado de salud, bastante. Con cero competiciones, miento, 2 duatlones sprints allá por principio de año, uno el de Rivas, en el que a punto estuve de retirarme porque no podía con mi alma, y el de por Equipos en Segovia. Cero triatlones… Pero aún así para el Challenge de Barcelona que nos vamos, ahora que la CU está bastante controlada. Un poco a modo de “prueba”, a ver si ahora que está bastante bien aguanta el esfuerzo. Y si no aguanta habrá que replantearse esto de la larga distancia.
En la maratón además de los geles en los bolsillos no faltarán los kleenex (y habrá que memorizar donde están situados todos los “boxes” para los cambios de neumáticos). De tendinitis y dolores varios no hablamos, esas las llevaremos como podamos.

De entrenamiento tampoco es que vayamos tan mal, se ha entrenado lo que se ha podido (como siempre, aunque con menos ganas y posibilidades): Diario de entrenamientos 2009-10.
Aún así nos vamos con unas 11 horas a la semana. Con muy poca natación, sobre 1:20 horas a la semana (total da igual, 5 minutos arriba abajo es lo que cambia la cosa) unas 7 horas de bici (con medias mucho más bajas que otros años, y prácticamente sin calentones) y unas 2:45 horas de carrera a pie (muy “discontinua” ;-).
Aún así tendría que ser suficiente para terminar si lo anterior aguanta. Ya lo contaremos…

13 de agosto de 2010

Cualquier otra parte

Hoy cierro las últimas cosillas en la oficina, ordeno algunos papeles y activo el “Out of Service” por vacaciones. Suena Dorian en Spotify, “Cualquier Otra Parte”. Nos escapamos, salimos de este Madrid caluroso. Y aunque no llego a decir eso de que “Madrid me mata”, porque nos quejaríamos de vicio, sí que es verdad que a este Madrid le faltan cosas, y le sobran otras… Por ejemplo le sobran algunos millones de personas, más de la mitad de los que tiene (Madrid ciudad y mega ciudades limítrofes), le sobra estrés, atascos y “escaladores”… Y le falta aire, horizontes azules de mares profundos y costas escarpadas…
También tiene, por supuesto, otras cosas en el lado opuesto de la balanza. Por ejemplo algunas muy buenas que comentaba aquí. Pero es Madrid donde los aspirantes a ejecutivos (Y otras "laboris faunas" menos afortunadas que éstas) llegan por cientos de miles a buscar subir los peldaños en esos sus sueños de corbatas y zapatos finos, en sedes centrales de las grandes multinacionales... . Es curioso como se concentra el trabajo de forma tan brutal en unos pocos kilómetros cuadrados…

Bueno, que únicamente quería echar la persiana de “cerrado por vacaciones”, y que aunque escribir escribimos muy poco leemos cosas muy interesantes, y graciosas, por esos blogs del planeta “Tri”.
Dejo dos muy recomendables, una de mi amigo el Chulo, cascarrabias donde los haya, que el otro día se cruzó con el ciclista nudista que circula por el carril bici. Y otra del gran Atalanta, que en su fantástico y muy musiquero blog, “KAMIKAZES ENAMORADOS” (con un puntito encima de las M, de la marca “Ironman”), nos deja esta extraordinaria columna.

Y me voy, me voy sin pelo para no perder ni un minuto en peinarme cada día de vacaciones.
Nos llevamos la bici “muleto”. La hemos tenido que despegar del rodillo y "reconstruir" para que pueda volver a pisar el asfalto después de, creo, más de 5 años.
Me llevo mis relojitos “vintage”, recuperados del baúl de los recuerdos, no para ver el tiempo que se nos escapa, sino para medir el tiempo en el que con unas zapatillas somos un poco más felices.
Haré kms si el cuerpo y el tiempo lo permiten
Ahora que se habla de adelantar la comunión a los 7 años me acuerdo de mis días de aprendiz, y de tantas cosas sin sentido en esta corta vida
Así son a veces la grades ciudades y las religiones, ¿Verdad Eneko?: Cuerpos rotos, desnudos y solitarios, que buscan recomponerese, verstirse y acompañarse.